InfoRel en Español

Discurso del ministro de Defensa chileno, Jaime Ravinet, en Loncoln Hall, EEUU
28/10/2010 - 17h27

Por Prof. Guillermo Pacheco, Profesor Asistente, CHDS

El 23 de Septiembre del 2010, el Centro de Estudios Hemisféricos de Defensa tuvo el placer de darle la bienvenida al Ministro de Defensa de Chile, Jaime Ravinet, quien habló frente a una audiencia de más de cien personas sobre su gestión al frente de esa cartera importante.

El  Ministro Ravinet inició su exposición resaltando que su experiencia como Ministro de Defensa, está marcada por tres circunstancias que determinan sus funciones. La primera, el hecho que después de 20 años de gobiernos de la Concertación se dio un cambio al centro-derecha, que demostró una madurez democrática en los chilenos. La segunda circunstancia se dio la noche del 29 de febrero, cuando Chile vivió un terremoto y un tsunami, que impactaron más de 700 kms. de la costa del país y que priorizó muchas de las actividades gubernamentales para la reconstrucción del país, incluyendo la Defensa. Y la tercera y última, sea él quien nuevamente esté como Ministro de Defensa, situación que se destaca por haber sido él quien inició el debate de la Ley de Modernización del Ministerio de Defensa, y cinco años después la misma ha sido promulgada por el Legislativo y está lista para ser implementada, situación que marcará su gestión.

Manifestó el Ministro Ravinet que la Ley permitirá potenciar el rol de la Política de Defensa dota de capacidades al conductor político de la Defensa, en este caso el Ministro; pero sobre todo, su mayor aporte es que moderniza la estructura del Ministerio, un tema pendiente en el tiempo.

Expresó que la Ley redujo las subsecretarías de tres a dos. Anteriormente existían las subsecretarías de Guerra, Fuerza Aérea y Armada, las cuáles  fueron reemplazadas por la de Defensa y de Fuerzas Armadas. La Subsecretaría de Defensa funciona con las responsabilidades de desarrollo y planeamiento a nivel general, teniendo como sus principales objetivos la elaboración de la Política de Defensa, la apreciación estratégica de la Defensa, la evaluación de los proyectos de compras y el relacionamiento internacional de la cartera. La Subsecretaría de Fuerzas Armadas funciona con las responsabilidades administrativas y financieras relacionadas con las Fuerzas Armadas, siendo sus objetivos principales la relación con cada uno de los servicios, el control administrativo, financiero y presupuestal de las fuerzas y el control de la aplicación de cada uno de ellos.

Otro aspecto de la Ley resaltado en su exposición es la creación del Estado Mayor Conjunto como el conductor estratégico que lo responsabiliza por el manejo operativo de las Fuerzas en caso de crisis, conflicto o desastres. Además, el EMC debe generar el aspecto doctrinario de lo conjunto para todas las fuerzas. Un aspecto importante en la discusión de la Ley fue que el proyecto original lo contemplaba como un general de cuatro estrellas, al igual que los Comandantes en Jefe, pero la Ley finalmente promulgada lo dejó con tres, lo que en el futuro podrá ser discutido y reformado de ser necesario.

El Ministro Ravinet presentó las diez prioridades que en su gestión deberán alcanzarse para lograr una eficiente conducción de la defensa.

La primera y en este momento más importante, es la implementación de la nueva Ley de Modernización del Ministerio de Defensa, que tuvo una larga gestación: más de diez años de estudios y de propuestas, más de cuatro años de tramitación en el Congreso Nacional. Esta Ley, explicó, es un salto cualitativo en la conducción de la Defensa, pero demanda que se le dote de los medios necesarios; que se genere una nueva cultura para hacer más eficiente esa conducción; y que se rompan los paradigmas con los cuales se ha desarrollado la conducción hasta antes de la promulgación de la Ley. Otro aspecto importante en esta primera prioridad es el relacionado al tiempo de su implementación, ya que será en febrero del 2011 cuando deberá, según el plazo legal establecido, estar totalmente en funcionamiento el sistema.

La segunda prioridad es continuar el proceso de modernización de las Fuerzas Armadas en su estructura, en su despliegue, y en su renovación de equipos. Hay que continuar avanzando – dijo - en los programas de reemplazo del material obsoleto y continuar progresando en la implementación de una fuerza flexible, capaz de adaptarse a la diversidad de las misiones asignadas por el Estado. Se debe continuar fortaleciendo y armonizando la educación militar, para que en su conjunto genere capacidades profesionales acordes a las necesidades del nuevo modelo de conducción estratégica de la Defensa Nacional. Para esto se requiere rediseñar la organización y la estructura vigente, así como la ubicación geográfica del actual despliegue militar y la renovación de los equipos y las plataformas militares, que tienen más de 20 años de uso.

Una tercera prioridad es modernizar y reformar la carrera militar. Esta ha sido extraordinariamente valiosa. Su concepción, con pocos ajustes, viene desde principios del siglo XX, cuando la edad promedio de vida superaba apenas los 50 años. Esa situación ha cambiado debido a los cambios que ha experimentado la sociedad chilena, donde la esperanza de vida al nacer supera los setenta y cinco años. Por lo que debemos hacernos cargo de esta evolución. Se trata de tener una nueva carrera basada en el objetivo de hacerla realmente moderna bajos los principios efectividad, flexibilidad y protección.

Una cuarta gran prioridad es modificar el sistema de financiamiento de las adquisiciones de las Fuerzas Armadas. En una economía como la chilena, esta premisa debe asegurar un financiamiento sustentable, adecuado, y plurianual para nuestras Fuerza Armadas, con el fin cierto de mantener su grado de eficiencia y efectividad. No se puede depender de la administración de los precios del cobre, ya que por su variación no da certeza en cuanto a los financiamientos comprometidos. Mencionó que se pretende alcanzar un sistema plurianual de 12 años y que sea revisado cada 4, que el mismo sea un sistema seguro y con certeza para las Fuerzas Armadas.

Una quinta prioridad es hacer de la Política de Defensa una herramienta de la Política Exterior de Chile, que genere confianza mutua con nuestros vecinos y en nuestra región, para asegurar la cooperación internacional y por medio de ella trabajar por la paz. Es por ello que el Gobierno hace un esfuerzo en profundizar la presencia de nuestras Fuerzas Armadas en misiones humanitarias en el exterior, pensando que la cooperación ante desastres naturales o antrópicos, puede como parte de una amplia estrategia, contribuir positivamente a mejorar las relaciones con países en nuestra región latinoamericana.

Una sexta prioridad es modificar la justicia militar, tarea en la que se encuentra trabajando junto con el Ministerio de Justicia y que básicamente apunta a modificar el ámbito de aplicación y las competencias de los tribunales militares, como asimismo, adaptar sus procedimientos al nuevo sistema procesal penal vigente en Chile.

Una séptima tarea es modernizar las industrias de la Defensa. Esencialmente se trata que las empresas públicas que dependen de las Fuerzas Armadas desarrollen eficientemente su potencial. Estas empresas tienen como primera y más relevante misión apoyar el desarrollo y mantenimiento de la fuerza militar del país. No obstante, en ese proceso se han generado capacidades que pueden ser competitivas en determinados nichos de mercado. Esto – agregó -  requiere estudiar primero si esos nichos existen y cómo enfrentarlos mejor.

Una octava prioridad es abrirse a nuevas experiencias, de acuerdo con las necesidades y desafíos propios de la Defensa. En este sentido se ha adquirido un satélite que tiene funciones multi-propósitos: militar, civil y de desarrollo tecnológico; desde este punto de vista, el proyecto nos parece muy atractivo. Las potencialidades que permite percibir en variados sectores de la actividad económica nacional son enormes; asimismo el aprendizaje en el ámbito aeroespacial que será posible con este satélite son muy relevantes para Chile y, la verdad, para toda la sociedad científica nacional. Hay esperanza de contar con ese satélite en el espacio la primera mitad del año 2011.

La novena y décima prioridad son como resultado del terremoto de febrero pasado.

La novena se refiere al proceso de reconstrucción de las empresas de la Defensa, lo que requiere un esfuerzo de planeamiento, porque en el contexto de las pérdidas que sufrió el Estado chile (30 billones de dólares), 9 billones fue en obra pública que incluye a la Defensa también. Se requerirán aproximadamente 550 millones para la reconstrucción solo de la empresa marítima de Talcahuano.

La décima se refiere al Sistema de Emergencia, que colapsó durante el terremoto. Se requiere esa reforma para modernizar el sistema y dentro del mismo, darle a las Fuerzas Armadas un nuevo protagonismo ya que fue la única institución que reaccionó con prioridad en la tragedia, aunque legalmente no tenían que cumplir esa misión. Se trata que las FFAA tengan un rol importante bajo la autoridad política en desastres, o sea establecer reglas de comportamiento para esos procedimientos especiales. Se tratara de tener bajo el EMC, un estado mayor especializado, para asistir a la autoridad política; o sea, fortalecer que dentro de las FFAA se tenga una instancia multipropósito, con entrenamiento y equipo especializado, que coadyuve no solo a los desastres en Chile sino a países amigos.

En conclusión, reconoció que en algunos casos se ha avanzado bastante y en otros hay que trabajar más. Destacó el avance de la Política de Defensa, la cual ya ha generado una cultura para verla como Política de Estado. Enfatizó que Chile no tiene reivindicaciones territoriales, ni marítimas, y que las Fuerzas Armadas por tal razón, están para cuidar la integridad territorial y las fronteras. El Ministro Ravinet supo transmitir las principales tareas y objetivos de su gestión al frente del Ministerio de Defensa, donde destaca preferente la implementación de la nueva Ley de Modernización del Ministerio.



Otras noticias
14/05/2013
Gobierno boliviano llega para conocer la experiencia de la UPP en Río de Janeiro